Una práctica carente de sentido
¿Has tenido la necesidad de que alguien más confirme que “tú” te encuentras bien?
Puede resultar un poco confuso que las personas busquen validación para reconocer su propio sentir. ¿Es que acaso no conocemos nuestros cuerpos?
Cuando hablamos de los protocolos en los chequeos de rutina, estamos hablando de esquemas y sistematizaciones que han nacido de la experiencia. Pero a veces esa experiencia se toma como vara única para medir todas las experiencias posibles e intentar igualar algo que está lejos de ser uniforme.
¿POR QUÉ DEMANDARÍA UN PROTOCOLO QUE NO CONOZCO?
Puntualmente ocurre en instancias perinatales, como la atención de la gestación, las maniobras y prácticas de control y la asistencia en parto y postparto. Y no hay nada con más variables en la vida humana que lo relativo a la gestación y nacimiento de lxs hijxs.
Esto solo es así porque confluyen en esta etapa muchísimas cuestiones genéticas, personales, emocionales, culturales, familiares, de salud e, incluso, religiosas y espirituales.
Tantas variables en juego hacen que cada uno de los millones de nacimientos que han ocurrido y ocurrirán, sean diferentes. Incluso dentro de la misma familia.
Entonces, UN protocolo para atención de todos ellos es, claramente, disruptivo.
Pretender que sea orgánico en todos los casos y, sobre todo, que sea solicitado o acatado sin más es, claramente, lo más opuesto a algo “humanizado” desde cada necesidad individual. Y no basta, tampoco, con sólo publicarlo y ponerlo al alcance de quien será sometid@ a él. Por ello, es necesario resolver todas las dudas que hubiere al respecto, allanando el lenguaje para hacerlo comprensible y, además, permitir que se lo cuestione en lo referido a fundamentos, tiempos, frecuencias, modos, prácticas, agentes que lo aplican, etc.
La mujer gestante y su familia son sujetos de derecho, no pacientes-pasivos, especialmente si su proceso es fisiológico y sano (Considerando que el sujeto paciente – pasivo está unido al mismo sistema que exige el chequeo rutinario del colectivo) El hecho de que nazcan miles de niños por día no quita la verdad de su carácter único para ese ser y su familia.
Aquí una serie de eventos rutinarios completamente innecesarios a la vista del oficio de la partería naturalista:
Consulta prenatal del 1er trimestre
Ecografía de verificación de gestación
Perfil hematológico o analíticas sanguíneas
Tactos de observación
Intervención ventral o maniobras previo a 20 semanas
Es necesario devolver autonomía a las personas, acrecentar su responsabilidad y permitirles ejercer todos sus derechos con plenitud y contención y no solo de lo que involucra al proceso de gestación.
Los Derechos del nacimiento existen en el seno de los Derechos Humanos y su existencia se apoya en que no son una concesión del Estado -del Estado que fuere-, sino que se legitiman y se aseguran por acción de los pares.
El nacimiento de un ser human@ no es tan propio como el reflejo del espejo: todos hemos nacido porque alguien se ocupó de cuidar ese momento. Es por eso que su defensa nos pertenece a todxs.